El servicio llave en mano: de su sala de estar actual a la nueva, sin que mueva un dedo.
La mudanza puerta a puerta (door-to-door) es el servicio más completo y cómodo: nos encargamos absolutamente de todo, desde el empaque en su domicilio de origen hasta la entrega, el desembalaje básico y el retiro de material en su nuevo hogar. Usted no tiene que coordinar con puertos, navieras ni agentes de aduana: un solo interlocutor —su coordinador de PIM— responde por toda la cadena.
Para clientes que prefieren manejar parte del proceso por su cuenta, ofrecemos también las modalidades door-to-port (le entregamos en el puerto de destino) y port-to-port (de puerto a puerto), que reducen costos a cambio de que usted asume ciertos trámites.
El door-to-door abarca la inspección y cotización, el suministro de materiales, el empaque profesional de exportación, el inventario, la carga, el flete internacional (marítimo o aéreo), toda la documentación y aduanas en origen y destino, el transporte de última milla y la entrega con desembalaje básico. Es, literalmente, una mudanza llave en mano.
Conviene precisar qué es el desembalaje básico, porque el término se usa con ligereza en el sector. Abrimos las cajas, ubicamos el mobiliario donde usted indique, montamos lo que desmontamos en origen y retiramos el material sobrante. No incluye ordenar su ropa ni instalar el televisor en la pared: ese acompañamiento existe y se cotiza aparte.
Es la modalidad preferida por familias y expatriados que valoran su tiempo, porque elimina la complejidad logística y concentra la responsabilidad en un único proveedor.
Las tres modalidades se diferencian por un solo criterio: en qué punto deja de responder el transportista y empieza a responder usted. El door-to-door responde hasta la puerta de su nueva casa. El door-to-port llega hasta el puerto de destino, y ahí usted asume el despacho y el transporte final. El port-to-port cubre solo el tramo entre puertos: el empaque en origen y todo el destino corren por su cuenta.
Ese “por su cuenta” significa contratar un agente de aduanas local, presentar el inventario valorizado en el idioma del país, pagar los impuestos que correspondan, coordinar la desconsolidación de la carga en terminal y conseguir el camión de última milla. Nada de eso es imposible. Pero se hace en un país donde usted acaba de llegar.
De ahí una advertencia: al comparar cotizaciones, verifique en qué punto termina cada una. Una propuesta notablemente más barata suele cubrir menos trayecto, no tener mejor flete, y la diferencia reaparece como gastos de destino que nadie le anticipó. Nosotros le entregamos las tres modalidades con su alcance escrito.
La mayor ventaja del puerta a puerta no es solo logística: es humana. En lugar de coordinar por su cuenta con la empresa de empaque, la naviera, el agente de aduanas de origen, el de destino y el transportista de última milla —cada uno con sus tiempos y su idioma—, usted tiene un único coordinador personal que responde por toda la cadena.
La diferencia se nota sobre todo cuando algo se sale del guion, que en una mudanza internacional ocurre más de lo que se admite: una naviera que reprograma la salida, una inspección aleatoria, un feriado local que nadie tenía en el calendario. Con un solo interlocutor usted recibe una llamada con lo que pasó y el plan. Sin él, recibe el silencio de cinco proveedores que se derivan la responsabilidad entre sí.
La primera fase es la inspección. Recorremos su vivienda —presencialmente o por videollamada— y levantamos el volumen real de la carga en metros cúbicos (CBM), la unidad con la que cotiza todo el sector. De ahí salen la vía recomendada, el tipo de contenedor y una cotización cerrada. Es gratuita y no compromete a nada.
La segunda es el origen. Nuestro equipo empaca con estándar de exportación, elabora el inventario pieza por pieza y estiba la carga: la acomoda e inmoviliza dentro del contenedor para que no se desplace en travesía. Se cierra con precinto numerado, el sello de seguridad que solo se rompe legítimamente en aduana. En paralelo tramitamos la documentación de exportación.
La tercera es el destino: nuestra red recibe la carga, gestiona el despacho aduanero, coordina la última milla y entrega en su nueva vivienda. El tiempo total combina el tránsito marítimo con los procesos de origen y destino (empaque, aduanas y entrega). Le confirmamos el estimado exacto de su corredor —sea Panamá a Canadá o cualquier otro— en su cotización.
De toda la cadena, la aduana es donde un puerta a puerta se paga solo. Cada país tiene su propio régimen de menaje de casa, y el costo de equivocarse se cobra en almacenaje diario mientras la carga espera detenida en terminal.
El caso panameño lo ilustra. Panamá reconoce una franquicia de menaje de casa de B/.25.000 de valor aduanero, por una sola vez, para el extranjero que compruebe venir a domiciliarse y para el panameño que haya residido en el exterior dos años o más (Artículo 216 del Decreto de Gabinete N.º 41 de 2002). Es un beneficio real, pero exige acreditar la condición y declarar el menaje correctamente. Lo que exceda la franquicia no tiene tasa única: se liquida por partida arancelaria, más ITBMS. Y la ley exige la intervención de un Agente Corredor de Aduana.
Ese tipo de detalle cambia el resultado de una mudanza y no se improvisa desde otro país. En el puerta a puerta ya está incluido y ya tiene responsable.
Un servicio llave en mano cubre toda la cadena, pero no suspende las reglas del comercio internacional. Hay tres cosas que ninguna empresa seria puede garantizarle. La primera es la fecha exacta de entrega: comprometemos un estimado sólido y le avisamos de cualquier cambio, pero la salida de un buque y el ritmo de una aduana no dependen de nosotros.
La segunda es que su contenedor no sea inspeccionado; las revisiones aleatorias son parte normal del sistema. Lo que sí controlamos es llegar preparados, con inventario que cuadre y documentación en regla: eso convierte una inspección en un trámite de horas y no en un problema de semanas.
La tercera es que podamos llevarlo todo. Cada país mantiene su lista de artículos prohibidos y restringidos: perecederos, plantas, ciertos líquidos y aerosoles, armas, inflamables. En la inspección revisamos su inventario con esa lista en mano.
El puerta a puerta es la elección natural para familias, profesionales y ejecutivos que valoran su tiempo y su tranquilidad por encima del ahorro marginal de gestionar parte del proceso. Si es su primera mudanza internacional, si no habla el idioma del destino o si simplemente prefiere concentrarse en su nueva vida, esta es la opción para usted.
Las modalidades door-to-port y port-to-port, en cambio, encajan mejor con quienes tienen experiencia en importación o cuentan con apoyo local en destino. En la cotización le mostramos las tres opciones con sus costos y responsabilidades, para que decida con total claridad.
Nos encargamos de todo; usted solo llega a su nuevo hogar.
Su coordinador responde por toda la cadena, de principio a fin.
Door-to-port y port-to-port para ajustar costo y control.
Entregamos, desembalamos lo básico y retiramos el material.
Despacho en origen y destino gestionado por nuestra red.
Sabe exactamente dónde termina cada modalidad antes de firmar.
Sobre mudanza puerta a puerta (door-to-door).
El puerta a puerta cubre todo, de su casa actual a la nueva. El port-to-port cubre solo el tramo entre puertos: usted gestiona el empaque, la aduana de destino y el transporte final. El door-to-port es un punto intermedio: llevamos la carga hasta el puerto de destino y usted asume el despacho y la última milla.
Incluye más servicios, por lo que su precio es mayor que el port-to-port. Pero buena parte de esa diferencia no desaparece en las otras modalidades: reaparece en destino como agente de aduanas, transporte local y almacenaje que usted paga por separado.
Es muy recomendable que usted o alguien de su confianza esté al inicio y al cierre. El inventario se levanta pieza por pieza y conviene que lo revise y lo firme. También es el momento de apartar lo que viajará con usted: documentos, medicamentos, joyas y objetos irremplazables.
Sí. Puede viajar dentro del mismo contenedor junto con su menaje o por separado, según el volumen y el destino. Requiere documentación y trámite aduanero propios, que también gestionamos, y se lo cotizamos dentro del mismo proyecto.
Es frecuente y tiene solución: almacenaje temporal en destino hasta que pueda recibir. Avísenos apenas lo sospeche, porque el almacenaje planificado cuesta bastante menos que la carga detenida en terminal generando cargos por demora.
Su coordinador le informa en cada hito: cierre del inventario, salida del contenedor, llegada a destino, inicio del despacho aduanero y coordinación de la entrega. No tiene que perseguir a nadie para saber dónde está su casa.
Solicite una cotización gratuita y sin compromiso. Le respondemos en menos de 24 horas.
Cotizar mi Mudanza